* * *
Cerrada, no. Abierta, tampoco. En reposo creativo, quizás. La oscuridad es la forma de ser de la cripta. Y así debe permanecer hasta que la próxima luz se encienda. Adentro huele a ceniza en proceso de combustión. Algo está a punto de iluminar las tinieblas: un resplandor que no pasará inadvertido.